Entre dos Universos: El video de “Telepatía” recuerda que Kali Uchis llegó para quedarse

Entre dos Universos: El video de “Telepatía” recuerda que Kali Uchis llegó para quedarse

Hay que admitir que Kali Uchis es llamativa desde el primer momento en que lees su nombre, luego de eso al escuchar su música sucede la magia y te va hechizando con su dulce voz y potente interpretación. Si me confieso de pleno, diría que esta sensación que describo fue la que sentí cuando escuché la canción Telepatía y hoy que cumple un mes desde el estreno del videoclip, quisiera ofrecerles esta reseña. 

Dirigido e interpretado por la mismísima Kali Uchis, el video comienza con una animación del título de la obra, de fondo unas nubes rosas truenan y se observa la luz de algunos rayos, haciendo que tanto imagen como música se unan en sonido y movimiento, dando paso a la apertura de la escena del personaje principal.

Termina de ser atendida en un negocio de barrio, se la ve de espaldas, voltea y camina en dirección a la cámara que, la persigue y se aleja, al realizar este movimiento el ángulo se abre, dejando entrar al cuadro una camioneta roja que viene por la izquierda donde justo, en la dirección perpendicular a esta se encuentra otro auto, que a punto de colisionar ambos se quedan detenidos en el momento en que la protagonista sigue caminando en la misma dirección. Kali mira hacia atrás advirtiendo el suceso, sin embargo, parece no afectarle y sigue firme su camino.

Prácticamente de inmediato se suma un hombre a la escena, el que al pasar por su lado la queda mirando, sin embargo, ella sigue sin titubear por la pasarela de calle. Segundos después, exactamente en el 0:33 de la canción, entra en escena una realidad paralela a la anterior, la que pareciera abrir espacio a un mundo onírico, ¿será lo que se imagina la artista mientras camina cantando su canción?

 

 

Definitivamente, es algo que no sé, pero que me gusta creer que es así. Ella lleva un vestido rojo pasión, su pelo suelto y con ondas gruesas, labios del mismo tono y en el centro de una imagen cautivante; se le ve bailando de manera sensual, una actitud burlesquera con   performance digna de película, que quizá sea la misma que se pasa cuando camina cantando…; quién sabe.

A medida avanza por los barrios de Pereira, Colombia, se ve a Kali con dos outfits distintos, uno de ellos es en un vestido sin mangas, la parte de arriba amarilla con estrellas rojas, al igual que la parte de debajo de la vestimenta, el pelo tomado como cola de caballo que le llega hasta las caderas.

En este mood va caminando al lado de una bicicleta amarilla pálido por calles colombianas, donde en cada paso deja un enamorado más, pues pareciera que cada hombre que se le cruza termina flechado por la belleza de la artista colombiana más escuchada hoy por hoy.

Kali Uchis en el videclip de Telepatía – Kali Uchis (Foto recuperada desde el portal http://www.shock.co)

Entre dos mundos se encuentra la protagonista, en una versión mundana, simple y aun así elegante, ya al irse recorriendo por las calles a pie o en bicicleta. Pero, en el universo paralelo, la podemos ver con lentejuelas y un color rubí en los labios que, junto con parte de la vestimenta, le dan brillo en un show sin igual.

Una visión que nos vincula directamente a la estética del comienzo, con nubes fucsia y relámpagos convergen en el escenario perfecto para sintonizar un ambiente sensual y etéreo, lo cual sin lugar a dudas es una manera muy sublime de referirse al nombre de la canción.

A eso del minuto 01:27, otro hombre se ve expuesto a la seducción de esta encantadora mujer, la que pasa por su lado cantando cuando él se encuentra arreglando su auto.

Al verla pasar no tiene más opción que dejar lado lo que está haciendo para incorporarse a seguir observando a esta increíble estrella que en su fugaz paso ilumina su camino y le deja una estela invisible como pista, mientras escuchamos “You know that i can see right trough you, I can read you mind, I can read you mind, What you want to do”.

La escena es intercalada por imágenes de ella caminando, el hombre parado atónito contemplándola, además de traernos imágenes del mundo fantástico y de ella en bicicleta, en este punto exacto se mezclan estas tres escenas, lo que hace que esta secuencia sea simplemente perfecta.

Acto seguido, se ve al mismo hombre de la escena anterior corriendo colina arriba tras nuestra musa, que al llegar a la cima se queda quieto y la cámara al dar con lo que encandila al enamorado, nos presenta a la Kali de pelo tomado columpiándose en un cuadro compuesto por verdes paisajes y el naranjo color del ladrillo desnudo simpatiza con la piel y atuendo de la protagonista, que en la inercia del movimiento se va hacia adelante efectuándose también un zoom in.

Segundos después el mismo zoom, pero en un primerísimo primer plano de nuestro herido por cupido, lo que a su vez traería un mix de diversas tomas en las distintas vestimentas y motivos del video.

Casi llegando al final, en el minuto 2:16, vuelve la escena del comienzo donde se encuentran los vehículos en la esquina del negocio, en este momento pasan un poco más lentos, probablemente con la intención de dar el efecto de tiempo pasado, lo que calza perfecto con el coda de esta canción, la cual baja la frecuencia, haciendo que la voz sensible y delicada pase a ser una voz robusta y pesada, conservando el ritmo, pero ganando un Lo fi espectacular que como cierre de canción y video queda insuperable.

Ya en el desenlace de esta historia se logra ver desde un plano más general a esta Kali Uchis de carmesí, pues casi todas las tomas anteriores eran de más cerca, al parecer, nuestra personaje ficticio dentro del video comienza a lanzar besos, donde se ve envuelta en una luz circular que dibuja su contorno en un escenario.

Sin embargo, no se ve nadie, lo cual pudiera ser una muestra de esperanza en relación a nuestra hipótesis de que este mundo ideal es parte de la imaginación de Kali durante el tiempo que camina cantando a lo largo del video, el cual cierra en sincronía con la estética propuesta desde el comienzo: fondo rojo o fucsia intenso con letras rosa.

Nada más ni nada menos que una hechicera, encantadora de hombres, diva, música y directora de su propia propuesta artística y audiovisual, una pieza magnifica para una artista completa, joven y latina.

Telepatía, emblema y símbolo de su álbum “Sin Miedo” (del Amor y Otros Demonios), la que en marzo de este año sería la segunda canción más escuchada en Spotify a nivel global y la que a mí mismo me trajo al descubrimiento de esta gran artista colombiana, que, de seguro, dará qué hablar y llegó para quedarse.

por Diego Andrades Monsalves

Deja un comentario

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

A %d blogueros les gusta esto: