[FOTOS] No hay quién pare a Miguel Mateos

[FOTOS] No hay quién pare a Miguel Mateos

Anoche se presentó el cantautor y rockero argentino en el Teatro Caupolicán, arrasando con la nostalgia ochentera del público asistente, lo que comprueba que el rock trasandino de hace 30 años continúa siendo recibido por Chile con los brazos abiertos.

Durante la fría tarde de ayer -31 de mayo- un puñado de mujeres y hombres que bordeaban los 45 y 60 años comenzaron a ingresar gradualmente al recinto de espectáculos en Avenida San Diego, que en unas horas más pasaría a transformarse en el escenario de un nuevo comeback del intérprete de “Cuando seas grande” y “Llámame, si me necesitas“: Miguel Mateos. Pese a que no se llenó el Caupolicán, la gran mayoría de los asistentes se concentraron en los sectores de Cancha y Platea.

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A las 21 horas con 2 minutos apareció en escena el grupo musical encargado de telonear a Mateos: Viralisados, banda tributo-legado de la agrupación de rock new wave argentina Virus, inaugurando la noche con “Imágenes paganas“. Este proyecto musical es compuesto por uno de sus ex integrantes, el baterista Mario Sierra y liderada por Federico Moura, sobrino del fallecido vocalista de Virus del mismo nombre. Uno de los descendientes más jóvenes del clan Moura sorprendió no solo por contar con una voz y un aspecto físico parecido al de su tío, sino también por su desplante en escena, que causó que canción tras canción, el público se fuese acostumbrando a este nuevo Virus. Aseguraron un setlist con 1 tema inédito, más 12 temas clásicos donde “Destino circular“, “Pronta entrega“, “Luna de miel en la mano“, “Wadu Wadu“, entre otros, fueron los encargados de sacar de sus asientos a todos los asistentes y dar paso a los aplausos. El espectáculo terminó a las 10 de la noche en punto, en que justo después de “En mi garage“, Federico Moura anunció que Viralisados lanzaría su nuevo álbum en julio.

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Media hora más tarde, el público que había gozado con el aperitivo de Viralisados no aguantaba las ganas de que por fin apareciera Miguel Mateos. Se oyeron desde pifias hasta cantos dignos de partidos de fútbol durante la espera, mientras surgía el cambio de músicos e instrumentos sobre el Caupolicán. Hasta que el plato fuerte de la noche se concretó y salió Mateos, guitarra en mano, para cantar “Llámame, si me necesitas“, con 3 cuartas partes del público en llamas. La gente a la brevedad saltó, aplaudió y coreó con más fuerza su repertorio, en comparación a la banda telonera. Miguel Mateos demostró con creces ser un artista con presencia escénica y continuar siendo uno de los principales baluartes del rock argentino de los 80. Entre medio de canciones conversó con el público, expresó su cariño por este país que ha visitado en reiteradas oportunidades -desde 1985-, sus opiniones acerca de los géneros musicales actuales fueron aplaudidas a rabiar por los asistentes, aprovechó de presentar parte de su nuevo material, haciendo alusión explícita con su tema “Corazón con Wi fi” a la tragedia del submarino ARA San Juan -ocurrida en Argentina a fines de 2017-, y condenando el abuso infantil con “Lola“. Los nostálgicos pudieron gozar de Miguel Mateos en el piano entonando desde “Beso francés“, “Es tan fácil romper un corazón“, hasta parte de “Love of my life” de la mítica banda británica Queen. Sin duda alguna, los momentos álgidos se lograron con “Mi sombra en la pared“, “Atado a un sentimiento“, “Cuando seas grande” y “Obsesión“, cerrando Mateos su recital de dos horas con “Tirar los muros abajo“.

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Miguel Mateos presentó un show redondo, con un repertorio de 19 canciones, cumpliendo su objetivo de hacer disfrutar el público con sus grandes éxitos como solista y especialmente cuando era parte de ZAZ. Mención honrosa a la buena calidad del sonido en el Teatro Caupolicán, con la nula presencia de ruidos molestos. Los guitarristas y el saxofonista de la banda de Mateos brillaron con luces propias. Todos los músicos sobre el escenario consiguieron crear una atmósfera en el recinto que, más allá de abarcar o brindar nostalgia, añadió magia, éxtasis y júbilo en el aire. Misión cumplida para el Bruce Springsteen del otro lado de la cordillera.

Fotos: Camilo Cid
Texto: Pablo Carrasco

3 thoughts on “[FOTOS] No hay quién pare a Miguel Mateos

  1. Como
    No recordar esos momentos de los mejores años 80’
    Este resumen me llevo a la época que calza en un perfecto “ Maridaje “ donde se compagina los ellos momentos y el placer .
    Muy buen reportaje de nuestro MIGUEL MATEOSSSSSSS

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